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Romeo A. Anzures Maxa

Palabras: Hay quienes creen que el matrimonio es el final de una gran historia de amor. Yo siempre he pensado exactamente lo contrario. El matrimonio no es la meta final de una relación, sino la línea de salida para una aventura que se llama vida en pareja. Y qué aventura la que hoy deciden comenzar. Nos conocemos desde segundo de secundaria. Hemos visto pasar décadas, sueños, triunfos, tropiezos, risas interminables y momentos que sólo nosotros entendemos. He sido testigo de muchas versiones de ti, y por eso puedo decir que este paso no llega tarde… llega exactamente cuando tenía que llegar. La vida no tiene un reloj para el amor. Algunos encuentran a la persona indicada a los veinte, otros a los treinta, otros a los cuarenta… y algunos tienen la fortuna de encontrarla justo cuando ya saben quiénes son, qué quieren y, sobre todo, qué están dispuestos a entregar. Casarse no significa prometer que nunca habrá días difíciles. Significa elegir a la misma persona incluso cuando esos días lleguen. Significa construir un hogar donde siempre exista un refugio, donde el respeto sea más fuerte que el orgullo, donde las risas sean más frecuentes que las discusiones y donde el “nosotros” nunca haga desaparecer al “tú” y al “yo”. Deseo que nunca dejen de ser novios. Que nunca dejen de sorprenderse, de escucharse, de tomarse de la mano sin motivo, de reírse de tonterías y de recordar por qué un día decidieron caminar juntos. Y cuando la vida les presente retos —porque lo hará—, ojalá siempre recuerden que el amor no se mide por los días fáciles, sino por la decisión de permanecer juntos en los difíciles. Hermano, me llena de felicidad verte comenzar esta nueva etapa. Pocas personas tienen el privilegio de acompañar a un amigo durante más de media vida y verlo encontrar el amor con la certeza con la que hoy lo haces. Gracias por permitirnos ser parte de este momento. Que el tiempo nunca desgaste lo que hoy sienten, sino que lo transforme en algo todavía más profundo: admiración, complicidad, paz y un amor que cada año tenga menos necesidad de palabras y más de miradas. Brindo por ustedes, por la historia que hoy comienza y por todas las páginas que aún están por escribir. Con todo mi amor y mi admiración, Tu hermano de vida… El Gordito!!!